RESPUESTA A EARTH ISLAND INSTITUTE

FUNDATUN frente a las mentiras de Earth Island Institute -EII
La Fundación para la Pesca Sostenida y Responsable de Túnidos (FUNDATUN), Organización No Gubernamental con objetivos científicos y técnicos para evaluar sistemáticamente la pesquería de atunes efectuada por parte de la flota venezolana, denuncia a la organización Earth Island Institute, ONG “ambientalista” ante la comunidad científica en general, por una campaña de falsedades, motivada por razones no precisamente ambientales y que se expresa en descréditos y descalificaciones, que persiguen insertarse e intervenir ilegal y supraestatalmente en las distintas instancias comerciales de la actividad atunera. El Acuerdo multilateral firmado y ratificado por los distintos países que pescan en el Océano Pacífico Oriental (OPO), no ha sido suficiente para que esa organización manipule los conceptos para ecoetiquetados. Se ha convertido en una instancia de envilecimiento de precios de atún a favor de las grandes empresas conserveras de atún.

¿Que tipo de ambientalismo es este?
Insólitamente, la campaña de EII contra los productores no toma en cuenta la suerte de los recursos atuneros, del ecosistema marino en general, ni la existencia de normas de transparencia en el manejo y comercialización de estos recursos, cada día más efectivas y eficaces, tal y como lo establece el compromiso ético de las naciones pesqueras en el Código Internacional de Conducta para la Pesca Responsable.

¿La decisión de un país que modifica la ley de Información al Consumidor sobre la Conservación del Delfín sin estar ganado, espontáneamente, a modificarla pero que acepta el producto de OCHO años de negociación y la evidencia científica acumulada, puede ser descalificada?
En el documento False claims about H.R. 2823 (Falsos argumentos a cerca de la Ley americana H.R. 2823), Earth Island Institute (EII) pretende descalificar la decisión de Estados Unidos de haber modificado la Ley que redefine el concepto Dolphin Safe y que abre las posibilidades del levantamiento del embargo atunero que pesa desde 1991 contra los países pesqueros de la zona del Pacífico oriental. En el análisis EII, hace los siguientes señalamientos:

  • Descalifica la Declaración de Panamá al considerarla no vinculante y haber sido firmada por funcionarios gubernamentales de nivel inadecuado. Este argumento es falso, por cuanto los Gobiernos, soberanamente, enviaron sus representaciones a las reuniones que dieron lugar a este instrumento. Asimismo, el Acuerdo sobre el Programa Internacional para la Conservación de los Delfines (APICD), vigente desde febrero de 1999, reitera los compromisos de la Declaración de Panamá dándole carácter vinculante al ser soberanamente ratificado por los Estados miembros, como partes contratantes. ¿No tienen derechos soberanos los Estados de seleccionar a sus representantes en los foros internacionales?.
  • Desestima la importancia del hecho de haber logrado una disminución del 99% en la mortalidad de delfines en el Océano Pacífico Occidental (OPO). Las investigaciones realizadas por el Southwest Fisheries Science Center de la National Marine Fisheries Service (NMFS), sobre las abundancias estimadas de varias poblaciones de delfines en las pesquerías del OPO, demuestran la existencia de un incremento moderado en las abundancias de manchado nororiental, tornillo oriental y manchado costero, así como una leve disminución del manchado occidental/sureño. El establecimiento por el Programa Internacional para la Conservación de Delfines (PICD), de un valor de mortalidad del 0.1% de la abundancia mínima estimada, redundará aun más en el incremento de las poblaciones de delfines. Estas cifras son un testimonio de como la implementación del Acuerdo de La Jolla, la actual Convención APICD ( Ley en los países participantes) y el Programa Internacional de Conservación de los Delfines, han incidido en la considerable disminución de la mortalidad de delfines en el OPO. ¿No es relevante para EII haber bajado la mortalidad de delfines de más de 120 mil en 1990, a menos de tres mil actualmente?.

¿Por qué mentir y manipular las cifras?

  • Consideran que es falso que la pesca de atunes aleta amarilla con dispositivos agregadores de peces (FAD), incidan en mayores descartes en la pesca de especies acompañantes. En este sentido apelan a unas supuestas declaraciones cualitativas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), que posiblemente fueron planteadas en una oportunidad en que efectivamente no había ese peligro, cuestión que hoy día ha cambiado, debido a la alta incidencia de la pesca con objetos flotantes artificiales.
    Cifras de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), indican que para los años 1993 al 1996, se produjeron descartes de 83.724 toneladas de atunes pequeños por cada 10.000 lances sobre objetos flotantes, mientras que para igual número de lances sobre objetos no asociados y lances sobre delfines los valores fueron de 7.460 y 4.899 toneladas, respectivamente. Se evidencia así mismo que con el uso de objetos flotantes, existe una interacción importante con tortugas marinas y tiburones. Algunas especies de esos grupos, se encuentran amenazadas y están protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). La evaluación comparativa de las pesquerías, demuestra el gran impacto negativo que tiene la pesca de plantados, en el ecosistema marino. Sin embargo, merece especial atención el hecho de la gran incidencia en juveniles de atunes descartados por cuanto ello constituye una amenaza potencial para las especies de túnidos. Esa situación ha generado una razonable preocupación que puede resumirse: “Ya el delfín está a salvo, salvemos el atún”. Esta frase se basa en los resultados de una pesquería que cada día afina sus propios mecanismos de control como es la pesca del atún aleta amarilla en lances sobre delfines, mientras que, crece la incertidumbre sobre el impacto definitivo que tendrá un incremento desmedido de lances sobre objetos flotantes.
  • Trata repetidamente y mediante tendenciosas acusaciones de desacreditar los esfuerzos que realizan las diferentes naciones que operan en el OPO, para llegar a un acuerdo satisfactorio sobre la definición "dolphin safe".

¿Que hay detrás de Earth Island Institute?
La nueva definición asegura que la etiqueta “dolphin safe”, refleje el hecho de que durante el lance respectivo, no hubo muerte ni daños graves a ejemplares de delfines. En este sentido, The Fishermen´s Coalition, una asociación que propugna la educación del público acerca de los beneficios de la pesca responsable, ha denunciado que los miembros de EII, forman parte de un Consorcio que recibe dinero, en la forma de licencias “dolphin safe”, de compañías enlatadoras tales como StarKist, J. Wattie´s, Miramonte, Tree of Life Tongol Tuna y otras. A la luz de estas denuncias y de los esfuerzos que realiza para desacreditar iniciativas como el APICD y los acuerdos multilaterales, Earth Island Institute deja ver sus intereses comerciales particulares y su asociación con poderosas transnacionales del atún. A la final EII logra para sus aliados envilecer los precios y una distorsión perversa del mercado.

¿Habrá solución a éste controversial tema?
Pareciera que la única salida es que los países acudan al Comité de Comercio y Medio Ambiente de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para buscar una salida a este embarazoso tema.